reconoce sus orígenes

Réquiem a don Elder

Publicado: 2017-01-30

Llegado de casualidad (“me reunía con reporteros de la época y les corregía sus escritos; yo, que era un profesor de escuela fiscal”) el paso que tuvo, sin embargo, por el periodismo no tuvo nada de desapercibido para Elder Lázaro Villacorta. Al amparo de su claridad para el análisis y esa amenidad que nunca perdió, marcó una época en el reporterismo deportivo trujillano con coberturas notables aquí y en el extranjero o su columna El Deporte y la Crítica, entre los 70 y mediados de los 90.  

Más aún, y es una conclusión que he sacado tras muchas horas sumergido en el archivo del periódico donde más laboró, el Satélite, su conocida simpatía por el Carlos Mannucci ha servido, medularmente, para que el club carlista se convierta en el más famoso de la región al golpe de cientos de llamativas contraportadas cuando don Elder, así le llamaba a pesar que siempre me insistía lo tutee, fue jefe de deportes. Alguna vez, hasta publicó la lista de apodos (“Zorro”, “Pocho”, “Calín”, “Calule”, “Bimbo”, “Koki”, etc) de los jugadores que el plantel tenía cuando lo dirigía Mario “Foca” González.

Fue admirador del recordado Emilio Lafferranderie - “El Veco” -, y de mis recuerdos más inmediatos están sus consejos para redactar columnas de opinión y, ya más reciente, su explicación a la popularidad del fútbol durante un conversatorio: “si ya desde el vientre pateamos”

Esa noche, sin imaginar que era el último, me dio el más cálido de los abrazos.

Descanse en paz, don Elder. Y hubiera querido que su pluma nunca se detenga.

o.rivasplata@pucp.edu.pe


Escrito por

orivasplata

Trujillano. Comunicador social y escritor. Viajero, soñador de libertades, becario de la Fundación Nuevo Periodismo de García Márquez.


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Letras en desorden

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